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LA SARNA EN LAS MASCOTAS,
¿QUÉ LA CAUSA? ¿Existen varios tipos de sarnas? ¿Son todas las sarnas contagiosas para nosotros?

Dr. Gustavo Chacón Chaves

Médico Veterinario – 806.

Clínica Veterinaria Pet Center
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Artículo exclusivo para la publicación Notican®

Para cerrar la serie de artículos relacionados con las principales enfermedades de la piel en los animales domésticos, he dejado para el final el tema de las sarnas. 

La razón de ello es que son justamente las sarnas las que más dudas y temores generan dentro de los propietarios de mascotas, pues son muchos los propietarios que al ver a su mascota con algún tipo de padecimiento en la piel, principalmente, si éste cursa con picazón, es donde inmediatamente empiezan a pensar en la  palabra sarna.

Todos los amigos que han tenido la amabilidad de leer mis tres artículos anteriores, se habrán dado cuenta que enfermedades de la piel hay  muchas y que muchas de ellas  cursan con síntomas muy si-milares, sobre todo con picazón; por tanto, antes de entrar en pánico, intentar por nuestra cuenta me-dicaciones que puedan resultar fallidas, erróneas ó hasta mortales  para el animal, es mejor acercarse con el Médico Veterinario para que revise a su mascota.

Las sarnas se definen como aquellas infestaciones en la piel provocadas por parásitos microscópicos llamados Ácaros.  Existen muchas variedades de ácaros en el medio ambiente; están aquellos que habitan en el polvo (causantes de muchas alergias respiratorias en humanos), los que viven en nuestras camas y almohadas, los ácaros del suelo, los de los vegetales y por supuestos los que habitan en los animales.

Como veremos a continuación, según el tipo de ácaro que esté afectando a una mascota, así será  el tipo de sarna y los síntomas que ésta presente, de igual forma quedará establecido ¿cuáles ácaros son contagiosos para el hombre y cuáles no?. 

SARNA DEMODÉCTICA Ó DEMODICOSIS:

Se trata de una infección en la piel causada por un ácaro que habita de forma natural los folículos pilosos y las glándulas sebáceas de muchos animales, (incluido el hombre)  llamado Demodex.

La enfermedad se presenta cuando la cantidad de ácaros en la piel se exacerba; ésto no se sabe a ciencia cierta porqué ocurre, pero una caída brusca de las defensas del animal ó por factores de predisposición genética pueden ser las causas de esta multiplicación desmedida.

Es de vital importancia señalar que la demodicosis no se contagia de animal a animal, ni tampoco al ser humano. 

Síntomas a observar:

La demodicosis puede ser clasificada, según la extensión de las lesiones como: localizada ó gene-ralizada. 

En perros, la demodicosis localizada ocurre, generalmente, en animales menores de un año de edad y no existe predilección por raza ó sexo, aunque algunos autores mencionan que afecta más a animales de pelo corto.  Se trata además de la forma más frecuente en presentarse la demodicosis.

Las lesiones se ven con más frecuencia en la cabeza, en el hocico, alrededor de los ojos, algunas pocas en el tronco y en las extremidades delanteras y traseras.

Se presentan como zonas sin pelo, generalmente rojizas, descamadas, en ocasiones con una co-loración marrón (hiperpigmentación), ó con piodermas (presencia de exudado purulento) y se menciona que la picazón suele ser de muy leve a nula.

En el caso del gato, pese a que en el perro la raza y el sexo parecen no influir, si suele aparecer más en animales viejos que en los jóvenes.  En éstos las zonas sin pelo aparecen en la cara y las orejas y son muy similares a las del perro, sólo que rara vez cursan con piodermas.

En la demodicosis generalizada se observan zonas amplias desprovistas de pelo con escamas, costras enrojecidas, hiperpigmentadas y con piodermas, que suelen ser profundas y los exudados van desde purulentos a hemorrágicos.  Esta variedad de la enfermedad es grave y  el tratamiento suele ser difícil y prolongado.

Es rara, pero puede darse una lesión denominada pododemodicosis, la cual consiste en el apare-cimiento de lesiones inflamatorias en las patas que van desde descamaciones y costras hasta la formación de nódulos con pústulas, ya sea en las palmas, entre los dedos ó en los pliegues de las uñas. 

Cómo se llega al diagnóstico?:

Todos los tipos de sarna suelen diagnosticarse a través de raspados de piel con el objeto de identificar el ácaro causal. 

Como en toda enfermedad, la historia clínica es importante y en el caso de una demodicosis es importante mencionar al médico veterinario si el animal ha sufrido alguna situación de estrés, mala alimentación, fatiga, maltrato, preñez, lactancia excesiva, parasitismo severo,  si ha sido sometido a inclemencias ambientales, si ha padecido alguna enfermedad debilitante ó si ha recibido terapias prolongadas con corticosteroides, (dexametasona, prednisona, prednisolona, etc.), que haya podido mermar su sistema natural de defensa.

Es importante además, realizar a los animales enfermos exámenes de sangre, orina, radiografías, ultrasonidos, etc.,  pues el aparecimiento del ácaro Demodex puede ser el indicativo de que el animal posee otra enfermedad más grave y que pueda estar pasando desapercibida, por ejemplo, un cáncer, leucemia felina, erlichiasis, inmunodeficiencia felina, lupus eritematoso sistémico u otro tipo de enfermedad.

Cómo se combate?:

En el caso de perros con una demodicosis loca-lizada la utilización de ciertas cremas ó lociones a base de insecticidas pueden ser suficientes, pero esto deberá decidirlo el Médico Veterinario.

Por lo general, los perros con sarna demodéctica  deben recibir baños terapéuticos con un insecticida llamado amitraz, cuya frecuencia y forma de aplicación quedará a criterio del  Médico Veterinario.  Debido a que la dilución del insecticida debe hacerse con cuidado y sobre todo para la seguridad tanto de la mascota como de su dueño (el amitraz puede ser altamente tóxico en diluciones erróneas), es preferible que los animales reciban dicho tratamiento en las clínicas veterinarias. 

De la mano de lo anterior, la utilización de medicamentos conocidos como  avermectinas (ivermectina, doramectina, selamectina, etc.) en dosis adecuadas pueden ser de ayuda para la eliminación de éste parásito.  Estos medicamentos pueden ser administrados vía oral, tópica ó inyectada, pero siempre bajo supervisión profesional.  La ivermectina nunca debe ser usada para el control de la demodicosis en perros de las razas collie, pastores australianos, ovejeros ingleses y sus respectivos cruces.

La utilización de la milbenmicina vía oral ha demostrado ser eficaz para el tratamiento de los ácaros demodex, sobre todo en aquellas razas donde las ivermectinas están contraindicadas y en animales donde los baños con amitraz representan un problema.

Si la demodicosis está complicada con infecciones bacterianas ó seborreas (exceso de grasa en la piel y el pelo) se hace necesaria la terapia antibiótica, así como  los baños con  shampoo medicado (el cual lo puede hacer el propietario en casa) antes de la aplicación del  amitraz.

La eficacia del tratamiento debe ser controlada mediante raspados de piel luego de cada baño.  La terapia podrá suspenderse hasta que se obtengan 2 a 3 raspados consecutivos en los cuales no se observen ácaros.

Para el caso específico de los gatos, los baños con amitraz, suelen no recomendarse debido a la tendencia de los felinos a acicalarse el pelo y con ello quedan expuestos a la ingestión del medicamento y aumenta el riesgo de una intoxicación; de ahí que sean más frecuentes los tratamientos mediante el uso de avermectinas.

Como la multiplicación desmedida de éste ácaro puede obedecer a una caída en las defensas del animal, es frecuente el uso de inmuno-estimuladores ó la administración de complejos vitamínicos con el objeto de mejorar las defensas de la mascota.

Bajo ninguna circunstancia debe administrarse costicosteroides en animales que sufren de una infestación por demodex.   Estos medicamentos se usan con frecuencia para el control de la picazón ocasionada por ciertas alergias, no obstante,  si el propietario “auto-medica” a su mascota con alguno de estos compuestos creyendo que lo que su mascota tiene es una alergia, lo que conseguirá es agravar el problema.

Cuesta creerlo, pero aún existen  algunas personas que creen que ésta y otras sarnas se curan aplicando sobre la piel del animal aceite de automóvil.  Esto no sólo es falso, sino que provoca irritación en la piel, vómito, diarrea, así como daños en el hígado y los riñones al ser lamido por el animal ó al ingresar directamente a través de la piel.

SARNA SARCÓPTICA Ó ESCABIOSIS:

Se trata de un tipo de sarna altamente prurignosa y contagiosa provocada por el ácaro Sarcoptes scabiei.   Este ácaro, a diferencia del Demodex, no vive de forma natural en la piel de los animales que afecta; tiene la particularidad de excavar (de ahí su nombre) y hacer túneles en la piel del hospedero, ocasionándole mucha picazón. Además, elimina de su cuerpo sustancias que le resultan alergénicas al hospedador.  

No importa la edad, raza ó sexo.  Esta  sarna es altamente contagiosa y se trasmite al contactar estrechamente un animal afectado, así como con su recinto, camas, cepillos, ropa, toallas, etc. Un animal presentará síntomas entre 10 días hasta 8 semanas luego del contacto con otro animal enfermo.

El ácaro afecta a perros, gatos, a muchas especies de animales silvestres y domésticos y por supuesto también  al ser humano. 

Síntomas a Observar:

El signo que sin duda llama más la atención es la picazón excesiva y desesperada de los animales infestados, que incluso llegan a morderse ellos mismos.

Las lesiones suelen iniciar como una erupción de forma variable, enrojecida, sin pelo y con pequeñas costras; como la picazón es intensa, las lesiones se infectan y rápidamente aparecen las piodermas.  Cuando la infestación no se combate y se extiende demasiado, la piel tiende a engrosarse  y cambia a tonalidades oscuras (hiperpigmentación); así mismo los animales pierden mucho peso.

La parte ventral del tórax, a los lados del codo  y el corvejón, así como a los lados de las orejas, suelen ser los lugares en los que con mayor frecuencia se ubican estas lesiones.

En el humano afectado, las lesiones y por ende la  picazón, suele aparecer  en las porciones inferiores de los brazos, la cintura y las piernas.  Llama la atención que el ácaro sarcoptes se vuelve más activo en temperaturas altas, de ahí que suela alojarse en las camas ó en zonas corporales donde la ropa suele estar más ajustada.

Cómo se llega al Diagnóstico:

Es  bastante indicativo la presencia de un prurito intenso en la mascota, sobre todo si ésta ha estado en contacto con otros animales que han tenido los mismos síntomas, sin embargo, la evaluación por parte  del  profesional en la salud animal   es  im -prescindible, sobre todo por la posibilidad del contagio hacia nosotros como propietarios.

Otro aspecto que hace diferente  la sarna sarcóptica de la demodéctica, es que en los raspados de piel, el Sarcoptes scabiei raras veces suele encontrarse, pero esto no es una razón por la cual descartar la enfermedad, en estos casos, se hace importante, una vez más, la participación del Médico Veterinario.

Cómo se Combate: 

El uso de ivermectina oral ó inyectada, de la mano de baños de inmersión con amitraz, suelen ser bastante efectivos para la eliminación del ácaro.

Como es de imaginar, dado el intenso prurito, la piel puede estar severamente lastimada y con infecciones bacterianas secundarias, por lo que generalmente, se usan antibióticos de amplio espectro,  baños con shampoo medicado y en este caso en específico, si pueden utilizarse corticosteroides para mermar la comezón.

Para el caso de razas sensibles a las ivermectinas como el Collie y Ovejero Inglés, la utilización mensual de la selamenctina tópica ha demostrado tener éxito.

Es importante tratar no sólo a los animales infectados, sino que la desinfección de las áreas donde éstos se ubican, sus utensilios, ropa, camas y todos los objetos que hayan contactado con éste es imprescindible.

Si nuestra mascota ha sido diagnosticada de escabiosis y aparecen lesiones en nuestra piel y sobre todo que cursan con mucha picazón, es necesario informar y visitar al Médico.

QUEILETIELOSIS:

Esta variedad de sarna es causada por el ácaro Cheyletiella yasguri en el perro,   Cheyletiella blakei en el gato y Cheyletiella parasitovorax en el conejo.  Estos parásitos se alimentan de residuos superficiales de la piel y perforan la misma para obtener líquidos.  A diferencia de otros ácaros que sobrevi-ven poco tiempo fuera del hospedero, éstos logran vivir hasta 10 días en el medio ambiente.

Dichos insectos ocasionan una dermatitis que cursa con muchas escamas y costras, ubicada por lo general en la parte dorsal de los animales que afecta.  Pese a atacar principalmente al perro, gato y conejo, el ácaro se ha aislado de muchos otros animales, incluido el ser humano.

Al igual que la escabiosis,  la queiletielosis es altamente contagiosa y ocasiona severa picazón, sin embargo, parece obedecer más a lo alergénico que resulta el ácaro, que  la cantidad de éstos que están afectando a la mascota.

La trasmisión hacia el ser humano se da por contacto estrecho  con un animal afectado ó sus utensi-lios.

Síntomas a Observar:

Lo característico de esta enfermedad es el aparecimiento de lesiones costrosas y descamadas, así como una “caspa” en las parte superior del tronco de los animales.  La enfermedad en muy raras ocasiones suele diseminarse a otras zonas del cuerpo.

Cómo se llega al Diagnóstico?:

Como sucede con el Sarcoptes scabiei, los ácaros del género Cheyletiella son difíciles de hallar en los raspados de piel.  El uso de cinta scotch para hacer “impresiones” en la piel afectada puede ayudar a identificar el ácaro en ciertas ocasiones.

Cómo se Combate?:

Pese a que las diferentes especies de Cheyletiella son muy sensibles a la mayoría de insecticidas, suelen ser duros de erradicar en los animales y su medio ambiente.

Los baños con piretrinas o amitraz suelen ser efectivos, pero como ocurre con cualquier insecticida, se deben seguir al pie de la letra las indicaciones y respetar las diluciones, pues se corre el riesgo de intoxicar a los animales.

El uso de ivermectina inyectada brinda buenos resultados combinándola con los baños antes mencionados; de igual forma, deben fumigarse todas las zonas donde vivan ó se mantengan los animales para evitar una re-infestación.

SARNA NOTOÉDRICA:

Conocida también como la “sarna de las orejas ó de la cabeza del gato” ó “escabiosis felina”.  Se trata de una enfermedad causada por el ácaro Notoedres cati, que al igual que el  Sarcoptes tiene la capacidad cavar túneles bajo la piel.   

El Notoedres  ocasiona una severa inflamación y comezón  en la piel afectada, así como abundantes costras. Afecta principalmente a gatos, sin embargo, puede atacar también a perros, zorros, conejos y eventualmente al ser humano.

El ácaro es altamente contagiosos de gato a gato y tiene la capacidad de vivir fuera de los animales por muy pocos días.  Afecta más a gatos adultos que a gatitos, siendo  éstos últimos lo que padecen una dermatitis sumamente severa.

Síntomas a Observar:

Como se mencionó antes, el ácaro prefiere las orejas de los animales; la infestación inicia en los bordes  para extenderse rápidamente  hacia la totalidad de la oreja, la cara, el cuello y en ocasiones hacia las patas y los alrededores de los genitales.

La picazón intensa da lugar a la caída del pelo, enrojecimiento de la piel y a lesiones autoprovocadas con las uñas u otros objetos.  La piel se engrosa y aparecen gran cantidad de costras grises y secas; en los casos más severos hay incluso necrosis del cartílago auricular, con la consecuente pérdida de porciones de las orejas.

Como es de suponer, las lesiones se infectan con mucha frecuencia con bacterias, agravando el cuadro.

Cómo se llega al Diagnóstico?:

Se realiza a través de raspados de piel, donde el ácaro suele aparecer en grandes cantidades.

Cómo se Combate?:

Con la utilización de ivermectina inyectada a intervalos de dos a tres semanas, aunado a baños semanales con shampoo medicado, antibióticos y anti-inflamatorios se logran buenos resultados.  

RECOMENDACIONES FINALES:

Es mi mayor deseo que, una vez concluida la lectura, haber aclarado la mayor cantidad de dudas y temores que genera la infestación por ácaros en nuestras mascotas; de igual forma,  haber creado conciencia en que las sarnas son padecimientos cutáneos frecuentes, en los cuales no podemos arriesgar la salud de nuestra mascota ni mucho menos la nuestra.

De igual forma, cabe recalcar que las medicaciones contra la sarna dependerán del tipo de ácaro, de la extensión del problema, del tipo y raza de animal afectado, así como de las complicaciones de cada caso en particular.  Así mismo, recordar que los tratamientos deben ser aplicados con extremo cuidado, bajo supervisión profesional,  pues pueden ser tóxicos para nuestro animal y para nosotros mismos.

En esta serie de artículos en los que he tratado de abordar los principales padecimientos cutáneos de las mascotas, he recalcado en cada articulo hasta el cansancio que: las enfermedades de la piel son muchas y cursan con síntomas muy similares, de ahí que  la evaluación y tratamiento por el médico veterinario es indispensable.  La razón de ello es no sólo evitar la “automedicación” errónea y hasta peligrosa por parte del propietario, sino también la complicación de las enfermedades, el gasto innecesario de dinero y para el caso de los hongos ó la sarna, la posible transmisión  hacia el ser humano.

Referencias:

1) BIRCHARD, S. SHERDING, R.  2002.  Manual  Clínico de Procedimientos en pequeñas  especies.  México.  McGraw-hill.  Pag. 379 –391.

2) WILKINSON,G. HARVEY, R.  1996.  Atlas de dermatología de pequeñas especies.  edición.  España.  Pags. 60-79.

3) PENCE, D.  UECKERMANN, E.  2002.  Sarna sarcóptica en los animales salvajes.  http://www.oie.int/esp/publicat/rt/2102/E_R21211.htm

4) Sarna Sarcóptica y demodicosis Canina.  Treatment of Mange in Dogs. http://www.ahimsatx.org/links/mangesp.htm


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